Limpia los champiñones, retirando la parte terrosa del tallo, lávalos sin dejarlos en remojo (o simplemente límpialos con un paño seco, si no tienen demasiada tierra), sécalos con papel de cocina y córtalos en cuartos. Pela el ajo y pícalo fino con un cuchillo de cocina.
2. Dora el pavo
Salpimienta la carne de pavo. Calienta el aceite en una sartén antiadherente y dora en él los solomillos de pavo, por los dos lados, hasta que tengan un bonito color dorado (con unos 2-3 minutos por lado será suficiente). Retíralos del fuego y resérvalos calientes.
3. Cuece todo con el caldo y el vino
Saltea los champiñones en la misma sartén en la que has marcado el pavo, unos 2 minutos. Luego incorpora los solomillos, agrega el ajo, la ramita de romero lavada, vierte el vino y el caldo, y cuece todo, tapado, 5 minutos, removiendo de vez en cuando.
4. Añade la maicena
Diluye la maicena en un vasito con una cucharada de agua y añádela a la sartén. Remueve para que se integre con el resto de la salsa, ajusta de sal, cuece 2 minutos más para que la maicena espese la salsita y ya puedes servir el pavo.